EL PRIMER CUADRO DEL PRESTIGIOSO PINTOR EVARISTO GUERRA FUE DE UNA CALLE DE BENAMOCARRA.

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La Primera obra pictórica al óleo realizada por el veleño Evaristo Guerra, cuando contaba con 12 años, titulada “Vista de Benamocarra” de la Calle Pilar de esta localidad, lo dejó a una vecina para que se secara y le dijo que lo recogería al día siguiente: volvió 22 años después a por él, y allí estaba.
El cuadro del niño Evaristo allí seguía, 22 años después...
 
Señora ya he terminado de pintar. Tengo que volver a Vélez. Como el cuadro está fresco, ¿usted me haría el favor de guardármelo hasta mañana, que yo volveré a por él?
El niño tenía prisa por volver a Vélez porque su bicicleta no tenía faro, iba feliz y deseoso de llegar para gritar que había pintado al óleo una calle de Benamocarra, que había dejado el cuadro en el pueblo, porque estaba fresco, pero que mañana volvería a recogerlo. Algo pasó que impidió que él volviese por el cuadro.
 
Por cierto, veintidós años después Evaristo Guerra se acordó de aquel cuadro, su primer cuadro que hizo. Cuadros de Evaristo Guerra había en las mejores colecciones de España y ya había empezado a cotizarse en Estados Unidos. Pero él quería aquel cuadro.
 
Una tarde probablemente a la hora de la siesta, Evaristo salió furtivamente de Vélez camino de Benamocarra. Aparcó en la Plaza, metió los pulsos en el pilón de la fuente y bebió a chorro. Buscó una calle con sombra y la encontró. Estaba igual que hace veintidós años. Llamó a la puerta de aquella señora que le recomendó cuidado para no mancharle la pared. Abrió la misma mujer y Evaristo Guerra se presentó:
 
- Miré usted, hace veintidós años, yo tenía doce, pinté esta calle, era mi primer cuadro. No me lo pude llevar a Vélez porque estaba fresco y lo dejé aquí para que se secara. Yo le dije que volvería por él y vengo ahora.
 
La señora se secó las manos en el delantal, se recogió el pelo con una horquilla, miró a la pared de su izquierda y señaló:
- Pues aquí lo tiene usted. En el mismo clavo que lo dejó. Descuélguelo y lléveselo porque es suyo.
 
Alejo García 
Locutor RNE