Andalucía activa la alerta máxima ante un episodio de lluvias excepcionales y suspende las clases este miércoles

Andalucía afronta desde esta noche uno de los episodios meteorológicos más adversos de las últimas décadas. La llegada de la borrasca Leonardo ha llevado a la Junta de Andalucía a decretar la alerta máxima por lluvias en gran parte del territorio y a suspender la actividad lectiva presencial este miércoles en todos los niveles educativos, con la única excepción de la provincia de Almería.

La decisión fue adoptada tras la reunión del Comité Asesor del Plan de Emergencias, presidida por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, quien advirtió de un riesgo elevado de inundaciones generalizadas. Según explicó, cualquier zona que haya sufrido anegamientos en los últimos 50 años podría volver a hacerlo ante la magnitud de las precipitaciones previstas.
 
El temporal entrará en la comunidad a partir de las nueve de la noche y, según las previsiones, dejará lluvias intensas y persistentes al menos hasta el próximo lunes, con una breve tregua el viernes. Se trata de un fenómeno conocido como río atmosférico, capaz de concentrar en pocos días cantidades de agua equivalentes a la media anual en algunas zonas.
 
Las áreas con mayor riesgo identificado son la Costa del Sol, el Valle del Guadalhorce y la comarca de Ronda, aunque la Junta advierte de que la situación es cambiante y que territorios que actualmente no se encuentran en alerta roja podrían pasar a ese nivel en cualquier momento. En estos momentos, Grazalema, Gibraltar y Ronda se sitúan ya en el nivel máximo de alerta.
 
Uno de los factores que agrava el escenario es la saturación del suelo y la situación de los embalses. Actualmente, alrededor de 50 pantanos andaluces se encuentran desembalsando agua al haber alcanzado su capacidad máxima, lo que reduce el margen de maniobra ante nuevas aportaciones.
 
Como medida preventiva, el Gobierno andaluz ha elevado la situación operativa al Nivel Dos de emergencias, lo que permite la preposición inmediata de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Entre sus posibles actuaciones prioritarias figura la vigilancia y contención de balsas mineras susceptibles de desbordamiento, debido al riesgo de arrastre de materiales contaminantes.
 
Además de la suspensión de las clases presenciales —que se impartirán de forma telemática—, se ha restringido la movilidad en toda la comunidad y se ha ordenado el cierre de centros de participación activa y asistenciales. La continuidad de estas medidas será evaluada a lo largo del miércoles en función de la evolución del temporal.
 
La Junta prevé enviar esta misma noche mensajes de alerta a la población en las zonas de mayor riesgo, instando a extremar las precauciones y a evitar desplazamientos innecesarios. Las autoridades subrayan que se trata de un episodio “sin precedentes” recientes y apelan a la responsabilidad ciudadana ante una situación que, según los servicios de emergencia, podría agravarse en las próximas horas.