De Bernardo de Gálvez al Vaticano: las raíces olvidadas del Papa León XIV en la Luisiana española
08 de enero de 2026 (15:42 h.)
La elección de Robert Francis Prevost como Papa León XIV no solo ha marcado un hito por tratarse del primer pontífice nacido en Estados Unidos. También ha abierto una puerta inesperada a la historia atlántica del siglo XVIII, a la Luisiana española y a la gesta de la independencia norteamericana. En las ramas menos conocidas de su árbol genealógico aparece un nombre clave: Carlos Louis Boucher de GrandPré, comandante militar colonial y colaborador directo del gobernador español Bernardo de Gálvez, uno de los grandes estrategas de la guerra contra el Imperio británico.
Un papa con raíces criollas en Pointe Coupée
Aunque León XIV nació en Chicago en 1955, su linaje materno hunde sus raíces en la Luisiana colonial. Documentación genealógica sólida sitúa a sus antepasados entre las familias criollas más antiguas del territorio: Glapion en Nueva Orleans, Lemelle en Opelousas y, de forma especialmente significativa, Boucher de GrandPré en la parroquia de Pointe Coupée.
Su tatarabuelo, Carlos Louis Boucher de GrandPré (1745–1809), fue nombrado comandante del puesto militar de Pointe Coupée durante el periodo de dominio español, ejerciendo entre 1776 y 1781. No se trataba de un cargo menor: Pointe Coupée era un enclave estratégico en el control del río Misisipi y en la defensa del flanco occidental frente a los británicos.
El camino real y la guerra contra los británicos
Nada más asumir el mando, GrandPré impulsó la construcción de un camino real que conectaba el Misisipi con el río False. Aquella vía, conocida popularmente como Chemin Neuf, no solo facilitó el comercio y la movilidad, sino que tuvo un claro valor militar. Años después daría nombre a la localidad actual.
Pero el papel histórico de GrandPré va mucho más allá de la infraestructura. Durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, lideró la milicia local de Pointe Coupée en varias acciones decisivas contra las fuerzas británicas. Los registros históricos lo sitúan en operaciones en Thompson Creek, el río Amite y Baton Rouge, en coordinación directa con las campañas de Bernardo de Gálvez.
España, aunque a menudo olvidada en el relato anglosajón, fue un actor fundamental en la derrota británica en el sur. Sin Gálvez y sin oficiales criollos como GrandPré, la historia de la independencia estadounidense habría sido muy distinta.
Los soldados marcados en rojo: una herencia compartida
El árbol genealógico del Papa León XIV —en el que aparecen señalados con un distintivo rojo dos antepasados militares— refuerza esta conexión con el esfuerzo bélico español en Luisiana. Aunque la historiografía aún debe profundizar en cada uno de estos nombres, la coincidencia temporal, geográfica y familiar apunta a una red de oficiales y milicianos criollos que combatieron bajo el paraguas del ejército español y junto a las tropas de Gálvez.
Este dato no es menor: gracias al servicio de estos hombres, miles de descendientes han podido acreditar, generaciones después, su pertenencia a organizaciones como los Hijos e Hijas de la Revolución Americana.
Más allá de la guerra, el legado de la familia GrandPré está ligado a la pervivencia del catolicismo en Luisiana. En un territorio marcado por inundaciones, esclavitud, linchamientos y migraciones forzadas, la Iglesia fue durante siglos un espacio de cohesión para personas racializadas y familias blancas empobrecidas.
Ese hilo espiritual, iniciado con los exploradores españoles y franceses del siglo XVIII, llega simbólicamente hasta el Vaticano con León XIV. No es casual que el nuevo pontífice haya dedicado gran parte de su vida pastoral a la justicia social y los derechos laborales, especialmente en Perú, ni que haya elegido el nombre de León, en clara evocación de León XIII, el papa de la Rerum Novarum.
El segundo tatarabuelo señalado en rojo
El árbol genealógico que acompaña esta investigación marca en rojo a dos antepasados militares del Papa León XIV vinculados a este periodo. GrandPré es el principal y mejor documentado, pero no aparece solo: forma parte de una red familiar y militar criolla que sirvió a la Corona española y combatió junto a los hombres de Gálvez.
Esta circunstancia convierte al Papa León XIV en descendiente directo de combatientes de la independencia estadounidense, algo excepcional dentro del pontificado contemporáneo.
Fe, poder y continuidad histórica
El legado de Charles/Carlos Louis Boucher de GrandPré no es únicamente militar. Su familia fue uno de los pilares de la continuidad católica en Pointe Coupée y en Luisiana, una región golpeada por inundaciones, esclavitud y abandono institucional durante siglos.
Ese hilo histórico —milicia, fe, justicia social— reaparece de forma simbólica en el actual pontífice, miembro de la orden agustina y heredero espiritual de León XIII, el papa de los trabajadores.
De la Luisiana española al papado del siglo XXI
Hoy, una calle de Baton Rouge lleva el nombre de Grandpré, discreto recuerdo de una época en la que la Luisiana fue española y católica, y en la que oficiales criollos combatieron por una libertad que no siempre sería compartida por todos.
Que el Papa León XIV descienda de uno de aquellos hombres no es solo una curiosidad genealógica. Es un recordatorio poderoso de cómo las historias locales, las fronteras coloniales y las luchas olvidadas siguen influyendo en el presente. Desde las orillas del Misisipi hasta Roma, la historia vuelve a cerrar el círculo.
