Axaragua retira 400 toneladas de toallitas y otros residuos de las tuberías generando un coste anual de 400.000 euros

    • En el último año, la empresa pública de Aguas y Saneamiento de la Axarquía ha realizado 400 intervenciones en la red de saneamiento y estaciones de bombeo de aguas residuales por atascos relacionados con toallitas. Ello ha requerido de más de 4.000 horas de trabajo del personal, y un consumo adicional de electricidad y materiales para arreglar las averías y limpiar las instalaciones
 
    • La empresa pública dependiente de Mancomunidad Axarquía Costas del Sol va a poner en marcha una campaña en radio, televisión y redes sociales locales para inculcar a la ciudadanía que este tipo de desperdicios no pueden tirarse al inodoro. Asimismo, se van a dar papeleras a los ayuntamientos de Rincón de la Victoria, Vélez – Málaga, Algarrobo, Torrox y Benamocarra, a los que Axaragua les da el servicio de depuración, para que repartan entre la ciudadanía o coloque en las instalaciones y edificios públicos
 
El presidente de la empresa pública de Aguas y Saneamiento de la Axarquía, Axaragua, Jorge Martín y el consejero delegado, Daniel Cívico, han presentado esta mañana la campaña ‘Las toallitas, a la papelera’ que se va a poner en marcha este verano para frenar “el importante volumen’ de toallitas y residuos que todos los años son arrojados por el inodoro de forma inadecuada, según un informe elaborado por Axaragua.
 
“Resulta completamente inaceptable que todavía haya personas que utilicen el inodoro como una papelera. Arrojar toallitas y otros residuos por el sanitario tiene un altísimo coste material, económico y medioambiental”, ha comenzado el presidente de Axaragua convencido de la necesidad “de erradicar esta mala praxis que se hace de forma individual pero que afecta a toda la comunidad”.
 
Sobre el impacto que tienen, Martín ha explicado que todos los años “Axaragua retira 400 toneladas de toallitas y otros residuos que se tiran indebidamente al inodoro”. “El coste anual de su retirada y gestión es de 400.000 euros, lo que se traduce en 4.000 horas de trabajo del personal y un consumo de electricidad y materiales adicionales ocasionado por las averías y limpieza de instalaciones”, ha detallado el presidente de Axaragua quien ha precisado que el número de intervenciones realizadas en la red de saneamiento y estaciones de bombeo de aguas residuales por atascos este año han sido de 400.
 
De ahí que Axaragua haya puesto en marcha una campaña de concienciación en campaña en radio, televisión y redes sociales locales para inculcar a la ciudadanía que este tipo de desperdicios no pueden tirarse al inodoro. 
 
Asimismo, se van a dar papeleras a los ayuntamientos de Rincón de la Victoria, Vélez – Málaga, Algarrobo, Torrox y Benamocarra, a los que Axaragua les da el servicio de depuración, para que repartan entre la ciudadanía o coloque en las instalaciones y edificios públicos. 
 
“Cada toallita que se deposita en la papelera evita costes de mantenimiento, reduce averías, disminuye el consumo energético y ayuda a proteger el medio ambiente. La solución es muy sencilla: al váter sólo deben ir los orines, excrementos y el papel higiénico: todo los demás, a la papelera”, ha recordado Martín. “La papelera cuesta céntimos, una avería en la red puede costar miles de euros. De hecho, gran parte de las averías que sufren las estaciones depuradoras están relacionadas con residuos que nunca debieron llegar al inodoro. Por tanto, cada euro destinado a retirar toallitas y reparar averías es un recurso que no puede invertirse en mejorar las infraestructuras o el servicio a la ciudadanía”, ha insistido Martín.
 
El consejero delegado de Axaragua ha explicado los problemas técnicos que ocasionan las toallitas cuando recorren la red de alcantarillado tras descargar de la cisterna.
 “Durante ese trayecto se engancha fácilmente a raíces, grietas o irregularidades de las tuberías y se mezcla con grasas, aceites y otros residuos, formando grandes acumulaciones que terminan obstruyendo las conducciones”, ha asegurado. “Cuando llegan a las estaciones de bombeo de aguas residuales atascan y bloquean las bombas estación depuradora, estas toallitas deben retirarse mecánicamente para evitar averías en bombas, tamices y otros equipos. Todo ello supone un importante consumo de recursos económicos, materiales y energéticos”, ha continuado explicando el consejero delegado de la empresa pública
 
Con respecto a las consecuencias que tiene en viviendas y comunidades de vecinos ha citado: roturas, averías y atascos en la red de alcantarillado; daños en bombas e instalaciones de las estaciones de bombeo y depuradoras; incremento del consumo eléctrico por el funcionamiento forzado de los equipos, y más costes de mantenimiento y reparación. Asimismo, causa vertidos y desbordamientos cuando la red no puede evacuar correctamente el agua residual y también provoca bloqueos en las bombas.
 
Sobre el coste medioambiental, ha incidido en el “mayor consumo de energía en el proceso de depuración, más emisiones de carbono asociadas a la reparación, transporte y gestión de residuos que además se incrementa, y por supuesto “mayor riesgo de contaminación de ríos y del mar cuando los sistemas de saneamiento se saturan y desbordan”.
 
En este sentido, Cívico se ha referido a los materiales sintéticos de las toallitas que “tardan hasta 100 años en degradarse al contrario que el papel higiénico que se deshace en contacto con el agua”. También ha hecho una advertencia sobre las toallitas húmedas que comercializan como "biodegradables" o "desechables por el inodoro", que “tampoco deben tirarse nunca al váter ya que siguen sin deshacerse con la rapidez necesaria que requiere un sistema de alcantarillado”. 
 
Según las recomendaciones realizadas por Axaragua tampoco deben arrojarse: bastoncillos de los oídos; compresas y tampones; pañales; mascarillas; algodón y discos desmaquillantes; hilo dental; toallitas limpiadoras, desinfectantes o para bebés; arena de mascotas; colillas; restos de comida; aceites y grasas de cocina y medicamentos.
 
A la presentación también han acudido, el gerente de Axaragua, Francisco Moreno; Marilé Muñiz, teniente alcalde de Benamocarra; Sergio Díaz, concejal de obras y servicios generales Rincón de la Victoria; Jesús María Claros, concejal de Aguas de Vélez – Málaga; Mari Ángeles Lozano, concejala de Medio Ambiente de Algarrobo; y Ana Pérez, concejala de Medio Ambiente de Torrox.