Corazón Moscatel: donde late la esencia de la Axarquía
Impulsada por los municipios de Almáchar, El Borge y Moclinejo, Corazón Moscatel nace con un objetivo claro: poner en valor la cultura de la uva moscatel de Alejandría, un cultivo único en el mundo que ha modelado el territorio, la economía y las tradiciones de esta comarca. Una uva que no solo da nombre al proyecto, sino que simboliza el esfuerzo de generaciones que han sabido convivir con una orografía tan bella como exigente.
Un patrimonio agrícola y humano único
La uva pasa moscatel de la Axarquía cuenta con el reconocimiento internacional como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la FAO. No es un título honorífico: es el reconocimiento a un sistema de cultivo artesanal, sostenible y profundamente humano, donde la vendimia se sigue realizando a mano y el secado de la uva al sol continúa siendo un ritual transmitido de padres a hijos.
Corazón Moscatel articula este patrimonio en forma de experiencias turísticas, rutas culturales, gastronomía, senderismo y enoturismo, ofreciendo al visitante una inmersión auténtica en la Axarquía más genuina.
Almáchar, El Borge y Moclinejo: tres pueblos, un mismo latido
Almáchar, conocido como la capital de la pasa, es el epicentro simbólico del proyecto. Sus calles empinadas, su arquitectura popular y su famosa Fiesta del Ajoblanco convierten al municipio en una parada imprescindible para entender la importancia social y cultural de la moscatel.
El Borge, cuna de bandoleros y poetas, respira tradición por cada rincón. Su museo de la uva pasa, sus lagares y sus senderos entre viñedos permiten al visitante conocer de cerca el proceso artesanal que ha definido al pueblo durante siglos.
Moclinejo, balcón natural de la Axarquía, aporta al proyecto una visión paisajística y cultural única. Desde sus miradores se comprende la magnitud del esfuerzo agrícola y la belleza de un territorio que mira al Mediterráneo sin renunciar a su pasado rural.
Turismo con identidad y futuro
Corazón Moscatel no propone un turismo de masas, sino un turismo consciente, basado en la sostenibilidad, el respeto al entorno y la puesta en valor de la identidad local. Es una invitación a caminar despacio, a conversar con quienes trabajan la tierra, a saborear productos elaborados sin prisas y a descubrir una Axarquía que se muestra sin artificios.
La presencia de la marca en ferias nacionales e internacionales como FITUR ha consolidado su papel como herramienta de promoción conjunta, demostrando que la colaboración entre municipios es clave para construir un relato común y atractivo.
La Axarquía que se siente
Conocer Corazón Moscatel es entender que el verdadero lujo está en lo auténtico: en una pasa secándose al sol, en una copa de vino moscatel compartida, en un paisaje que sigue vivo gracias al esfuerzo colectivo. Es recorrer pueblos que no se han rendido al olvido .
Porque en la Axarquía, la moscatel no es solo un fruto.
Es memoria, es identidad…
y es, sin duda, corazón.
